6. PAUTAS DE ACCESIBILIDAD AL CONTENIDO EN LA WEB. PERSPECTIVAS DE FUTURO.


Jesús García Fernández
Coordinador de la Oficina W3C

6.1. INTRODUCCIÓN.

 

“El poder de la Web está en su universalidad. Un acceso para todo el mundo independientemente de su discapacidad es un aspecto esencial”
(Tim Berners-Lee, Director del W3C e inventor de la Web)

 

6.1.1. Accesibilidad web

La Web es una realidad presente en infinidad de facetas de nuestra vida. Trabajamos, estudiamos, nos relacionamos con la administración, disfrutamos de nuestro tiempo libre, etc., haciendo uso de la Web. Esta universalidad de uso junto con la diversidad de usuarios existentes hace necesario que se mantengan una serie de principios o condiciones básicas, entre los que la accesibilidad es un aspecto imprescindible para que los sitios web sean asequibles a todos sus usuarios.

Sin embargo, la Web es para muchas personas con discapacidad una barrera que, en ocasiones, resulta insalvable. Entre las discapacidades que pueden afectar en mayor o menor medida el modo en que una persona accede a contenidos web encontramos:

  1. Problemas para ver, escuchar o para procesar de forma parcial o total algún tipo de información.
  2. Problemas para utilizar algún dispositivo (ratón, teclado).
  3. Dificultad a la hora de leer o comprender un texto, por ejemplo dislexia.

Igualmente, existen condicionantes ambientales y tecnológicos que pueden incapacitar a un usuario:

  1. Conexiones lentas a Internet, dispositivos con pantallas pequeñas.
  2. Su sistema operativo, su navegador, o ambos, pueden ser diferentes a los utilizados de forma generalizada o versiones anteriores a los de la mayoría.
  3. Debido a su situación, no se puede aplicar un sentido concreto (por ejemplo, la vista en caso de estar conduciendo, o en oído en un entorno con mucho ruido).

La accesibilidad Web tiene como objetivo primordial que las personas con discapacidad puedan acceder a la Web para que disfruten de sus contenidos y puedan participar en su desarrollo. Con ello se favorece la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad, permitiendo el ejercicio de un derecho tan básico como necesario: el acceso a la cultura, el ocio y el tiempo libre.

Sin embargo, este beneficio trasciende al colectivo de personas con discapacidad, mejorando, por ejemplo, el acceso de las personas mayores. El crecimiento en la esperanza de vida amplía nuestro horizonte laboral y de ocio que, sumado al crecimiento del uso de Internet, hace que cada vez más personas mayores usen Internet. Es sabido que con la edad concurren un conjunto de pequeñas discapacidades que dificultan el manejo y la compresión. La accesibilidad facilita ambos aspectos.

En general, hablamos de un beneficio para los usuarios. La flexibilidad de uso y el conjunto de buenas prácticas que persigue la accesibilidad web, hace que la experiencia de utilizar la Web sea más sencilla, se tenga discapacidad o no.

Por todo lo anterior, la accesibilidad no puede ser considerada una condición de mejora a la hora de realizar y mantener un sitio web, sino requisito sin el que la Web pierde una de sus condiciones de partida: su universalidad.

6.1.2. Algunos elementos implicados

Desde un punto de vista técnico, cuando hablamos de accesibilidad web nos referimos al  conjunto de condiciones técnicas que debe cumplir un sitio web para que pueda ser utilizado satisfactoriamente por personas con discapacidad, bien como  “consumidores” de información, o en la tarea de crearla.

Tanto en el proceso de creación de la web (desarrollador), como en su uso (usuario), existen algunos elementos entre los que debemos dejar claras sus relaciones.

 
Figura 6.1.2.a. Elementos implicados en la accesibilidad

[Existen tres partes en el gráfico: 1. Desarrolladores (izquierda). 2. Contenido (en el centro). 3. Usuarios (derecha). Los “desarrolladores” utilizan “herramientas de autor” y “herramientas de evaluación” para crear “contenido” y los “usuarios” reciben los contenidos mediante “navegadores y reproductores multimedia” y “tecnologías asistivas”]

  • Usuario

Es el “consumidor” de los contenidos web, entendidos básicamente como un conjunto de textos, elementos multimedia (imágenes, animaciones, etc.) y de interacción. En este proceso, el usuario utiliza navegadores web que van desde los “sólo texto” hasta los navegadores gráficos que todos conocemos.

En el caso de personas con discapacidad, es común el uso de elementos software o hardware denominados tecnologías asistivas o ayudas técnicas, cuya función es facilitar el acceso de estas personas. Así encontramos dispositivos, como teclados y ratones adaptados, o programas como los lectores de pantalla. Sin embargo, estas herramientas pueden ser útiles para cualquier persona, bien sea para suplir restricciones derivadas del entorno, o simplemente por comodidad.

  • Desarrollador.

Por extensión nos referimos a toda persona que está implicada en el proceso de creación y publicación de contenido web: programadores, diseñadores, personal de edición de contenidos, etc.

Es esta tarea, los desarrolladores utilizan herramientas de autor, aplicaciones entre las que encontramos programas de desarrollo web, de diseño gráfico, gestores de contenido, etc. y también elementos que a priori no consideramos herramientas de autor, pero que igualmente crean contenido; por ejemplo el formulario que nos permite añadir comentarios en un blog.

Históricamente se ha asociado el desarrollo Web con un proceso más o menos experto que requería de programadores y/o diseñadores web. Desde hace  algún tiempo y cada vez de forma más clara,  la creación de contenidos web trasciende el ámbito técnico (expertos) en beneficio de otros usuarios, aspecto que no debería resultar novedoso si conocemos que esta idea estuvo siempre en la mente del creador de la Web (Tim Berners-Lee). La idea de que el usuario no sólo fuera un mero receptor de información si no que pudiera participar de una forma natural en la creación de la Web, se remonta a su invención. Lo cierto es que está “socialización” en cuanto a la creación y mantenimiento de los contenidos web esta tomando fuerza y patente en blogs, foros, wikis, etc.

  • Otro elemento que forma parte de esta estructura son las herramientas de evaluación. Distinguimos dos niveles:

    Validación de gramática. Una pagina web se desarrolla básicamente utilizando un lenguaje orientado al marcado denominado HTML (o su versión más moderna el XHTML), junto con una tecnología orientada a presentación (CSS). Ambos son especificaciones W3C y como cualquier lenguaje, tienen una gramática. La validación del código (X)HTML y CSS de las páginas es básico si queremos tener una web de calidad.

    Validación de accesibilidad. Permiten detectar problemas tanto en una página web como en un sitio web completo. Se utilizan principalmente en dos momentos: en el proceso de programación web como herramienta de apoyo y depuración, y en una segunda fase, para validar de diferentes formas el nivel de accesibilidad que mantiene un portal. A pesar de la utilidad que tienen estas herramientas, es obligado comentar que la aplicación y evaluación de la accesibilidad requiere un componente experto. De ahí que estas herramientas se revelen como un instrumento valioso en apoyo del trabajo de quienes tienen conocimientos de accesibilidad, pero que sirvan de poco en usuarios sin pericia.

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