5.4. SIMPLIFICAR EL ENTORNO.

La complejidad de los procesos informáticos es una dificultad añadida para las personas con discapacidad. La interfaz gráfica representa  una simplificación para la mayoría de ellas, aunque no para los invidentes. El escritorio, como metáfora visual, aporta un manejo intuitivo de las herramientas. Facilita  una visión de conjunto de la interfaz que reduce la dependencia de la memoria. Los sistemas de comunicación gráfica y auditiva disminuyen la dificultad que supone, para algunas personas,  manejarse con el texto escrito.

Las opciones de personalización, de Linux o Windows indistintamente, permiten simplificar aún más este entorno. Se trata de  destacar las  herramientas necesarias, automatizar algunos procesos y ocultar la mayoría de opciones que no utilizaremos.  Para ello podemos emplear: los perfiles de usuario, los iconos o accesos directos, los accesos de  teclado, las barras de herramienta, y evitar el doble clic.

Arranque personalizado

Los  perfiles de usuario guardan la configuración y las  preferencias  personales.  Al iniciar  la sesión, el sistema de arranque del ordenador puede adaptar el entorno de trabajo según la configuración del perfil de  usuario. De este modo:

- El usuario accede a un escritorio ajustado a sus preferencias y necesidades: con  sus programas y tareas, las ayudas técnicas que utiliza y una interfaz gráfica y auditiva personalizada.

- El ordenador  ejecuta automáticamente ciertas tareas, como abrir programas, vaciar la papelera o iniciar las ayudas técnicas,  que liberan al usuario de esta preocupación.

Ello facilita la autonomía de los usuarios discapacitados que, de otro modo, serían dependientes de una tercera que persona activara las adaptaciones.

En Windows, estas opciones se planifican mediante: los “perfiles de usuario”, la carpeta “inicio”, donde situamos los programas que deben ejecutarse automáticamente al iniciar la sesión, y las “tareas programadas” donde podemos planificar tareas automáticas durante la sesión  o a lo largo del día.

Iconos o accesos directos

Ejecutar los programas mediante accesos directos o iconos es una simplificación respecto a la alternativa de buscarlos en los menús o bien teclearlos en línea de comando. Se simplifica el escritorio eliminando iconos innecesarios o agrupándolos en carpetas para facilitar su localización. Cambiando su imagen y tamaño conseguiremos que sean más visibles y significativos.

En Windows los iconos son una propiedad del acceso directo.  Para cambiarlos hay que ir a Propiedades | Acceso Directo | Cambiar icono.  Cualquier archivo ICO o BMP servirá. El tamaño de los iconos es una característica general del escritorio que debe modificarse en Propiedades de la pantalla | Apariencia.

Linux permite mayor flexibilidad. Desde el menú contextual del icono, accedemos a opciones para:

- Redimensionar los iconos individualmente a cualquier tamaño, Stretch Icon, o devolverlos a su tamaño original, Restore icon’s Original Size.

- Asociarles emblemas, pequeñas señales que destacan un icono, Propiedades | Emblemas.

Accesos de  teclado

Los accesos de  teclado,  teclas de acceso rápido o HotKeys son combinaciones de teclas que facilitan poner en marcha cualquier programa. Su uso ahorra teclear, simplifica la navegación por los menús y facilita configurar los teclados virtuales programables y otros dispositivos semejantes.

Gnome dispone de una ventana  con los distintos accesos directos y programas. Basta seleccionar un programa  y pulsar una combinación de teclas para que queden asociados. Se activa desde Preferencias del escritorio | Combinaciones de teclas.

En Windows las combinaciones de tecla son una propiedad de cada acceso directo. Hay que acceder a su menú contextual y  escoger Propiedades | Acceso Directo |Tecla de método abreviado.  Al pulsar una tecla asocia al acceso directo la combinación CTRL+ ALT+TECLA.

Barras de herramientas

Las barras de herramientas o paneles, muestran información y facilitan acceso rápido  a documentos y herramientas. Pueden ser flotantes o acoplarse a uno de los costados de la pantalla. También pueden ocultarse automáticamente, pero para nuestros usuarios suele ser preferible que estén siempre visibles.

Windows muestra una única barra de herramientas con diferentes carpetas. Allí pueden crearse accesos directos mediante el menú contextual. Al parecer, la nueva versión de Windows Vista también incorporará una barra lateral desplegable,  que se denomina sidebar.

Linux permite crear múltiples paneles independientes o barras de herramientas. Pueden tener colores y configuraciones diferentes y acoplarse a distintos costados de la pantalla. Estos paneles no solamente contienen accesos directos, sino también menús, botones de información, funciones predefinidas, etc. Para gestionarlos basta utilizar el menú contextual del panel. Allí se encuentran las opciones para crear y eliminar paneles, cambiar sus propiedades o añadir y quitar ítems.

Organizar las herramientas y programas en paneles puede ayudar a simplificar  el espacio de trabajo, especialmente para aquellas personas que tengan dificultades en el uso de menús desplegables.

Evitar el doble clic

Es posible configurar el Explorador de ficheros para que un clic simple abra  los ficheros y programas.  Basta situarnos sobre el fichero, para que  quede seleccionado y al hacer  un clic se activa. Esta opción supone eliminar el doble clic y simplificar el manejo del ordenador para muchos usuarios.

En Windows se activa desde Administrador de Archivos Herramientas | Opciones de la Carpeta |  General.

Lo equivalente en Gnome sería Preferencias de escritorio | Administración de archivos |Comportamiento y seleccionar “clic simple”.

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