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En
esa coyuntura, Coca-Cola -que había apelado a la gente "aristocrática"
en los años veinte/treinta, a los "trabajadores responsables" en
los cuarenta/cincuenta, y a las "familias unidas" en los sesenta-
se decantó totalmente hacia los jóvenes a partir de los setenta.
La felicidad, el descanso, el compañerismo y la alegría desenfadada
pasaron a ser los valores de Coca-Cola.
En
suma: la apelación a valores transculturales (117)
es, sin ninguna duda, la clave del éxito de la publicidad de Coca-Cola.
Todo el
mundo parece sentirse involucrado en esos mensajes tan inequívocamente
americanos. Porque, más que la apelación a un determinado país,
la gente ve en cada anuncio unos valores que le mueven y que, en
el fondo, le unen a los demás seres del planeta.
Con
todo, está claro que los valores de cada país se reflejan de modo
más nítido en la publicidad de alcance nacional. Es en ella donde
los valores propios de una cultura (lo que podríamos denominar su
"carácter nacional") se ponen de manifiesto. Con vistas a definir
ese concepto de "carácter nacional", Geert Hofstede escribió en
1980 el libro Culture's Consequences: International Differences
in Work-Related Values, en el que establecía cuatro puntos clave
para identificarlo. Esos puntos serían:
-
Asimetría de poder: Es decir, el grado de aceptación o rechazo que
un pueblo siente hacia estructuras jerárquicamente organizadas.
-
Tolerancia a la incertidumbre: El grado de aceptación o rechazo
que un pueblo siente hacia la incertidumbre, la ambigüedad o lo
inusual como elemento de sus vidas.
-
Tendencia general hacia el colectivismo (pertenencia a la familia
o al grupo social; énfasis en la conformidad o la armonía) o hacia
el individualismo (independencia, hedonismo, competitividad; énfasis
en lo original o único).
-
Predominancia de la "masculinidad": Es decir, de los valores típicamente
masculinos (como la firmeza, el poder, la adquisición de dinero
o de objetos) frente a los típicamente femeninos.
Tomando
pie en estas ideas de Hofstede, algunos autores han desarrollado
algunos análisis muy interesantes relativos a la publicidad internacional.
Isabelle Maignan (1995), por ejemplo, demuestra la existencia de
estas cuatro correlaciones entre el "carácter" de un país y su publicidad:
-
Cuanto más acusado sea el rasgo "estructura de poder" (países con
marcada estructura jerárquica), más habitual es el recurso a los
expertos, los líderes de opinión y todos aquellos personajes investidos
de autoridad.
-
Cuanta mayor tolerancia tenga un país a la incertidumbre, más creatividad
y expresividad se manifiesta en los anuncios, más carga emocional
y sugestiva transmite su publicidad, y menos peso concede a la información,
la argumentación o la apelación directa al consumidor.
-
Cuanta mayor tendencia al individualismo, más frecuente es la aparición
del hedonismo y personajes sensuales y atractivos.
-
Cuanto más acusado sea el rasgo de la masculinidad, más se recurre
al atractivo físico o erótico de los personajes femeninos.
Otro
estudio que toma pie en las ideas de Hofstede -aunque amplía el
espectro de los rasgos de un país- es el de Cho, Kwon, Gentry, Jun
y Kropp (1999). Este trabajo colectivo compara los valores culturales
en la publicidad televisiva de Corea y Estados Unidos (vid. Tabla
nº 3); y entre otras conclusiones obtiene las siguientes:
Tabla
7.4.2.a.e- Valores culturales en la publicidad de EE.UU. y Corea.
| Items relativos a valores |
Estados Unidos (%) |
Corea (%) |
|
Individualismo:
1. Disfrutar sintiéndose diferente
2. Buscar beneficios para uno mismo
3. Hacer algo por sí mismo
|
74
82
56
|
34
35
6
|
|
Colectivismo:
1. Conversar con la gente
2. Gente en armonía
3. Trabajando juntos
|
14
45
21
|
25
41
15
|
Orientación al pasado:
1. Ambientes pasados de moda
2.Empleo de melodías antiguas
3. Consejos de personajes ancianos |
2
2
4
|
3
3
2
|
Orientación al presente:
1. Asociación con lo juvenil
2. Placer y disfrute ahora |
31
95
|
50
80
|
Orientación al futuro:
1. Alta tecnología
2. Diseño gráfico por ordenador |
7
1
|
5
7
|
|